Domingo 27 de Febrero de 2011 12:34
¿Debo castigarlo?
La respuesta es sí, pero tiene un cómo y un por qué.
Un castigo es la aplicación de un estímulo molesto para el animal, pero que necesita ser aplicado entre uno a tres segundos después de que haya mostrado una conducta no deseada.
Este estímulo debe ser lo suficientemente intenso como para que el animal se moleste pero sin producir daño o miedo. Otro punto importante es que cada castigo debe aplicarse según la especie animal.
Jamás apliques un castigo físico o que cause dolor!!! Recuerda que los animales son muy sensibles, y que un castigo físico puede revertirse en dos formas: volver a tu gato sumamente agresivo o sumamente temeroso, debido al sufrimiento causado.
A continuación, algunas técnicas. Sin embargo, antes de emplearlas será bueno que hables con el veterinario para saber si son las más exitosas, dependiendo de la edad y personalidad de tu animal de compañía:
Leer más...